Yo soy un músico al que le gusta ir a los conciertos, igual a alguien le parece una obviedad pero hace tiempo que vengo reflexionando que esto es algo que no sucede muy a menudo… Yo disfruto y aprendo viendo a otros músicos en directo, me gusta la energía que se desprende en un escenario, me dejo llevar y me sumerjo en la música, creo que es la fórmula en la que más disfruto de este arte.

Todo esto viene al hilo de que este año vamos a estar con ‘Boîte à Musique’ en el JAZZFERMIN, el Ciclo de jazz (cuatro conciertos) que se celebra en medio de la vorágine de las fiestas de San Fermín en Pamplona. No es la primera vez que voy a tocar en este Ciclo pero sí es la primera vez que estoy a las riendas de un proyecto. Este año se celebra la vigésima edición, con casi 80 conciertos. No sé exactamente en cuantos he estado pero en muchos, en casi todos. He visto verdaderas leyendas, grandes inspiraciones para mí: Johnny Griffin, Benny Golson, Tom Harrell, Mc Coy Tyner, Jason Moran, Steve Turre… muchos me vienen a la cabeza con sólo pensarlo…

 

Un ciclo que ha pasado por diferentes etapas, unas más amables y otras más duras, pero en el que el público de Pamplona siempre ha respondido tanto en las buenas noches y en las que hacía frío… ¡a veces mucho frío!

 

Así que me apetecía escribir esta entrada porque tocar en Pamplona, tocar en el JAZZFERMIN es algo especial, por lo menos para mí. Estoy ilusionado y un poco inquieto pero tengo la intención de disfrutarlo lo máximo posible. Una cita muy especial para nuestro proyecto en la que actuaremos por primera vez con el prestigioso saxofonista francés Lionel Belmondo.